Error estratégico #5: FOMO y falta de propósito

El error estratégico que está deteniendo el crecimiento de tu empresa

En inglés le dicen el “Fear Of Missing Out” (FOMO) o el miedo a perderse de algo. En los negocios, el FOMO se materializa todo el tiempo. Llega una oportunidad de negocio y todos a nuestro alrededor nos dan señales de que es “la oportunidad de la vida”. Está bien, en ocasiones algunas de esas tocan a la puerta y debemos estar preparados para aprovecharlas. Pero la verdad es que la ansiedad por tomar una oportunidad por el sólo hecho de que podría irse es un mal impulsor para la acción.

Richard Branson lo ha puesto de manera celebre: “Las oportunidades de negocio son como los buses; siempre hay otro de camino”.

No todas las oportunidades de crecimiento son buenas. De hecho, podríamos crecer mucho en la dirección incorrecta. Piense en Blockbuster y la velocidad de apertura de nuevas tiendas de alquiler de películas.

Lo que importa no es aprovechar las oportunidades de crecimiento sino discernir claramente entre oportunidades para crecer y oportunidades para crecer en la dirección correcta. El FOMO es irrelevante, lo que importa es encontrar las oportunidades que movilicen al negocio en la dirección que está planteando su visión de largo plazo y - principalmente - su propósito.

Muchas empresas se han metido en negocios que no tienen nada que ver con su esencia, sólo porque parecían ser oportunidades únicas que “había que tomar”.

Ese es el ejemplo de Microsoft en el 2014. Cuando la empresa notó que había llegado muy tarde al juego de la telefonía móvil, decidió buscar alternativas rápidas para participar de ese mercado. En el momento se presentó la gran oportunidad de comprar a Nokia a un precio que jamás habría sido posible antes (US$7,900,000,000). Steve Ballmer, CEO de Microsoft en el momento, decidió ir adelante con la compra tan rápido como fuera posible, aun en contra de la recomendación de muchos directivos de la empresa. Para el 2015 Nokia había fracasado con su gran lanzamiento de la linea Lumia y el nuevo CEO de Microsoft - Satya Nadella - tuvo que reestructurar la empresa para recuperar las perdidas, que incluyó el despido de unos 15,000 empleados de Nokia y un futuro muy incierto sobre la marca.

Así como no todo lo que brilla es oro, no todas las oportunidades de negocio son únicas. Tómese su tiempo para hacer bien la tarea y evaluar los diferentes caminos disponibles. Asegúrese de que las oportunidades de crecimiento no sean eso lo único que ofrecen, también deben tener consistencia con la esencia de la organización y su visión de largo plazo. No tener un propósito claro limita la posibilidad de que una empresa pueda identificar estas inconsistencias y pierda su enfoque.

El propósito es la razón específica por la que existe un negocio más allá de hacer dinero. Es la manera única en la que aporta a su contexto y su guía hacia el futuro. Cualquiera diría que este es un elemento muy “blando”, pero la verdad es que la filosofía de empresa determina en gran medida su futuro. La manera en la que se toman las decisión y aquello que es más o menos importante para una empresa. Todo esto nace de un ingrediente intangible y difícil de comunicar que se llama propósito.

Muchos autores han escrito sobre el tema, incluyendo a Jim Collins en sus Best Sellers “Built to Last” y “Good to Great”, pero la razón por la que quiero presentar este concepto es porque la experiencia me ha enseñado que las empresas más “perdidas” son las que no han querido contestar la pregunta más importante de todas; “¿para qué existimos?”. Disney sabe que quiere crear felicidad, Google sabe que busca organizar la información del mundo y Southwest Airlines sabe que existe para democratizar los cielos. Todas estas no son frases románticas sino directrices estratégicas. Todas las decisiones se desprenden de estos principios y con ellos se busca contestar a todas las grandes preguntas para el negocio, incluyendo: “¿por qué crecer?” o “¿cómo crecer?”.

Si su empresa no tiene un propósito claro, entonces tampoco sabe qué la hace única. El tema es que la base del crecimiento en cualquier negocio es ese; saber qué nos hace únicos y asegurarnos de multiplicar, comunicar y reforzar esa cualidad que pavimenta el camino.

Sebastian Falla

Director de Estrategia
RDP Consulting


Sebastian Falla

Conferencista y consultor en estrategia, innovación y desarrollo organizacional. Revolucionista co-fundador en Revolución del Propósito y Directo de Estrategia en RDP Consulting.

www.sebastianfalla.com
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