Error estratégico #9: Dejar de ver hacia dentro

El error estratégico que está deteniendo el crecimiento de tu empresa

El punto anterior define un error de visión importante, pero para poder ver hacia el futuro, tengo que también ver hacia dentro. La intención no puede ser sólo la eficiencia operativa, como lastimosamente nos lavaron el cerebro en el mundo de los negocios de los 80’s y 90’s. El objetivo debe ser crear una máquina que resuelve la operación del presente en todas sus aristas, sin la intervención constante del liderazgo.

Si no tenemos esto, no tenemos una empresa sino una generadora de trabajo. La primera busca innovar y crecer en diferentes medidas (económica, de impacto, etc.) y la segunda sólo busca perpetuar su continua existencia, sin fracasar. La primera brinda suficiente espacio mental, de tiempo y de recursos, para poder pensar en el futuro, mientras que la segunda es egoísta y sólo permite suficiente atención sobre sí misma.

Vea hacia dentro y considere qué tipo de organización tiene en sus manos. Es una generadora de trabajo o es una empresa. Si lo que tiene es una generadora de trabajo, entonces el objetivo debe ser crear un sistema ‘escalable’ que le permita a la organización delegar la operación del día a día mientras que los líderes tienen la capacidad de construir la visión del futuro.

Cualquiera diría que este punto aplica a pequeñas empresas o emprendimientos en el que el dueño es el que vende, cobra, paga y limpia. Pero la verdad es que este error es visible en empresas de todos los tamaños.

En uno de nuestros clientes, con más de 5,000 colaboradores y casi US$800 millones anuales pudimos ver este punto en acción. Con 5 directores y un equipo de 16 gerencias, esta organización era más una generadora de trabajo que una empresa. Cada pequeña decisión - al nivel del absurdo - debía ser evaluada por algún director. Los gerentes, cada uno con más de 200 personas mínimo a cargo, debían consultar por decisiones hasta de US$3,000. El exceso control de los directores limitaba la toma de decisiones de la organización y cada intento por innovar o transformar su propuesta de valor para el cliente terminaba en frustración.

¡En este caso, la organización existía para garantizar que exista la organización!

Ver hacia el futuro no era suficiente, porque aun si existía el tiempo o espacio mental para hacerlo, la ejecución terminada en fracaso o quedaba sólo en el papel. Antes de continuar con su crecimiento o desarrollo, la empresa debía primero ver hacia dentro y corregir los errores sistémicos que le roban de su capacidad de operación independiente.


Sebastian Falla

Director de Estrategia
RDP Consulting


Sebastian Falla

Conferencista y consultor en estrategia, innovación y desarrollo organizacional. Revolucionista co-fundador en Revolución del Propósito y Directo de Estrategia en RDP Consulting.

www.sebastianfalla.com
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Error estratégico #8: Dejar de ver hacia el futuro